Era el año 1982 cuando cursaba 2º de E.G.B en el Colegio de
Creciente en Pontevedra y la vida puso en mi camino a un excelente profesor y
tutor, Don Suso. Más de la mitad de sus clases las dedicó no meramente a
enseñarnos, sino más bien a educarnos.
Era una de sus convicciones formarnos como personas,
abrirnos los ojos y enseñarnos valores, tan faltos hoy en día “ Padrón falta
mucha humanidad y humildad en este mundo ” nos decía, para luego añadir “ Vuestra
mayor meta debería ser lograr ser personas honestas justas y humanas ” ... y con las mismas me castigaba mirando a la
pared por alguna de mis falcatruadas.
¡Jo qué recuerdos ¡.
¡Jo qué recuerdos ¡.
Gracias Don Suso, gracias profesor.


